Que amar no es tan solo rozar unos labios, acariciar una piel o decir simplemente “Te Quiero”.
Entendí que el amor no tenía formas sinuosas ni estaba compuesto de materia orgánica, que los príncipes azules iban en baqueros y chupas de cuero y las princesas con minifalda y tacón y que por descontado, no existen los cuentos de hadas.
Entendí también que son mejores los amaneceres compartidos, las cenas de dos y los verbos conjugados en plural. Que las discusiones no son más que las escusas para una reconciliación en toda regla y que los inviernos son mucho menos fríos en una cama compartida.
Comprendí que el mejor bálsamo para las resacas son sus brazos, su cariño y comprensión y que es mejor tener los labios agrietados por los besos que por otra cosa.
Entendí que los celos son solo síntomas de amor y que la confianza son los pilares principales.
Comprendí que las estrellas brillan más y mejor sin las miran dos, que las lágrimas son solo el miedo a perder lo que tanto se desea, que la ternura siempre es uno de los mejores ingredientes…
viernes, 24 de junio de 2016
miércoles, 2 de marzo de 2016
3 de marzo.
Te escribire mil poemas de canciones
de aquellas que nadie las canta
por que son virgenes del silencio,
silencio que tu corazon guarda
Te dare cien petalos de flores
las que no se marchitan de nada
ni por agua, ni por fuego;
ni siquiera por tu mirada
Te dibujare los diez cielos castos
que el firmamento esconde
de aquellos pensamientos
cautivos en los corazones
Te cantare la serenata caribeña
para que alegremente escuches
a la criaturas mientras sueñas
cantar conmigo tu nombre
Te regalo pues, una bachata bella
para esos dos diamantes negros,
que escondidos en un poema
los busco aun en tu profundos ojos
de aquellas que nadie las canta
por que son virgenes del silencio,
silencio que tu corazon guarda
Te dare cien petalos de flores
las que no se marchitan de nada
ni por agua, ni por fuego;
ni siquiera por tu mirada
Te dibujare los diez cielos castos
que el firmamento esconde
de aquellos pensamientos
cautivos en los corazones
Te cantare la serenata caribeña
para que alegremente escuches
a la criaturas mientras sueñas
cantar conmigo tu nombre
Te regalo pues, una bachata bella
para esos dos diamantes negros,
que escondidos en un poema
los busco aun en tu profundos ojos
lunes, 29 de febrero de 2016
Hablame.
Me tiembla el espíritu rocoso de muralla, se amilanan los mimbres de armadura invencible y se desvanece el ardor frenético de la tenacidad cuando deslizas esa forma de observar.
Todavìa no hemos entendido que el mundo está hecho de pedazos, de trocitos minúsculos que lo puzlean, y de miradas. De ojos que miran y se miran, de reflejos de la vida que sucede ante ellos, de hermosa plenitud, de belleza exhausta y necesaria, de palabras irisadas, de corneas cristalinas de esférica verdad. La pureza y el alma en una sola mirada, la verdad y el amor en unos ojos, la rúbrica infalible de la ternura, la absoluta plasticidad de sus colores y la hermosa cortadura del marfil de su plenilunio; crisol de sueños y preludio de un mundo mejor.
Allá donde estén tus ojos, allá donde escribas tus sueños, en aquel lugar donde el mundo respeta tu dignidad como nunca lo hará, en la resistencia ignifuga y planetaria del amor, allá, has de saber que el amor no puede medirse ni por latidos ni por palabras, ni por gestos ni por ausencias, el amor se mide por la mirada. Por la luz de aquellos ojos y la hermosura de sus versos, por lo que dicen y por lo que callan, por lo que saben y por lo que aprenden, por lo que sienten y lo que hacen sentir, por lo que observan y por ser mirados, por su calado y por su hondura, por su prestancia y su plenitud, por el sencillo gramaje de su amor, y por las curvas que dibujan en los pómulos; por las pasiones que mueven y, porque tú yo sabemos que, mirar no es una forma de ser únicos, sino un modo de sentir, de apasionarse, de amar lo amado y una forma justa y equivalente de agradecer la vida, de tomar y ser tomados. No espero más, que el inmenso paraíso de tus ojos, las letras cristalinas de tu diario, y la verdad, lo demás, ya lo compro a diario, a veces sin querer, a veces queriendo y otras tomándolo prestado.
miércoles, 24 de febrero de 2016
Mi sol.
Tropecé con tu mirada y encontré luz,
luz cálida que me aleja del frío
y me lleva al paraíso, un lugar hermoso
donde cada día encuentro tu sonrisa,
tu amor, mi vida, toda mi alegría.
Ya no caminaré bajo las sombras
ni recorreré paisajes obscuros.
El brillo de tus ojos ahora es mi sol,
y como la más grande estrella
muestra el camino para siempre volver
a éste, nuestro lugar secreto.
Siempre seras tu, hermosa en medio
de esa sonrisa, amiga de mi caricias.
Siempre has sido tu, dulce sabor
en mis labios, la pasión de mis venas.
Y como la más grande estrella
brillarás sin fin en mi universo,
nuestro lugar secreto,
donde siempre seras mi sol.
Encontré tu mirada y simplemente
me enamoré, me olvidé del frío.
El brillo de tus ojos ahora es mi sol,
luz cálida que me lleva al paraíso
un lugar hermoso donde te regalo
mi vida y toda mi alegría.
luz cálida que me aleja del frío
y me lleva al paraíso, un lugar hermoso
donde cada día encuentro tu sonrisa,
tu amor, mi vida, toda mi alegría.
Ya no caminaré bajo las sombras
ni recorreré paisajes obscuros.
El brillo de tus ojos ahora es mi sol,
y como la más grande estrella
muestra el camino para siempre volver
a éste, nuestro lugar secreto.
Siempre seras tu, hermosa en medio
de esa sonrisa, amiga de mi caricias.
Siempre has sido tu, dulce sabor
en mis labios, la pasión de mis venas.
Y como la más grande estrella
brillarás sin fin en mi universo,
nuestro lugar secreto,
donde siempre seras mi sol.
Encontré tu mirada y simplemente
me enamoré, me olvidé del frío.
El brillo de tus ojos ahora es mi sol,
luz cálida que me lleva al paraíso
un lugar hermoso donde te regalo
mi vida y toda mi alegría.
viernes, 19 de febrero de 2016
No mentiría si dijese ahora
justamente, en este exacto momento
lo repito, aseguro que no miento
que sin ti, un minuto, se hace hora.
Al intentar acercarme a tu aliento,
tu risa es, de mi risa, fundadora
me quedé con la duda tentadora,
siempre fiel a quedarse en el intento.
Hoy, lo que la gente dice, no niego,
sellada entre tus labios simplemente
donde permanecer quiero y no puedo.
Y si amarme ya no te corre prisa
soy víctima del reloj; del minutero.
Segundos, retroceden con la brisa…
que aunque no me lo pidas, yo te espero.
justamente, en este exacto momento
lo repito, aseguro que no miento
que sin ti, un minuto, se hace hora.
Al intentar acercarme a tu aliento,
tu risa es, de mi risa, fundadora
me quedé con la duda tentadora,
siempre fiel a quedarse en el intento.
Hoy, lo que la gente dice, no niego,
sellada entre tus labios simplemente
donde permanecer quiero y no puedo.
Y si amarme ya no te corre prisa
soy víctima del reloj; del minutero.
Segundos, retroceden con la brisa…
que aunque no me lo pidas, yo te espero.
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