lunes, 29 de febrero de 2016

Hablame.

Me tiembla el espíritu rocoso de muralla, se amilanan los mimbres de armadura invencible y se desvanece el ardor frenético de la tenacidad cuando deslizas esa forma de observar.


Todavìa no hemos entendido que el mundo está hecho de pedazos, de trocitos minúsculos que lo puzlean, y de miradas. De ojos que miran y se miran, de reflejos de la vida que sucede ante ellos, de hermosa plenitud, de belleza exhausta y necesaria, de palabras irisadas, de corneas cristalinas de esférica verdad. La pureza y el alma en una sola mirada, la verdad y el amor en unos ojos, la rúbrica infalible de la ternura, la absoluta plasticidad de sus colores y la hermosa cortadura del marfil de su plenilunio; crisol de sueños y preludio de un mundo mejor. 


Allá donde estén tus ojos, allá donde escribas tus sueños, en aquel lugar donde el mundo respeta tu dignidad como nunca lo hará, en la resistencia ignifuga y planetaria del amor, allá, has de saber que el amor no puede medirse ni por latidos ni por palabras, ni por gestos ni por ausencias, el amor se mide por la mirada. Por la luz de aquellos ojos y la hermosura de sus versos, por lo que dicen y por lo que callan, por lo que saben y por lo que aprenden, por lo que sienten y lo que hacen sentir, por lo que observan y por ser mirados, por su calado y por su hondura, por su prestancia y su plenitud, por el sencillo gramaje de su amor, y por las curvas que dibujan en los pómulos; por las pasiones que mueven y, porque tú yo sabemos que, mirar no es una forma de ser únicos, sino un modo de sentir, de apasionarse, de amar lo amado y una forma justa y equivalente de agradecer la vida, de tomar y ser tomados. No espero más, que el inmenso paraíso de tus ojos, las letras cristalinas de tu diario, y la verdad, lo demás, ya lo compro a diario, a veces sin querer, a veces queriendo y otras tomándolo prestado.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Tu

Por ti mi vida ha dejado de ser la misma, ahora sueño despierto y vivo soñando contigo, solo quiero una oportunidad para darte mi amor.

Mi sol.

Tropecé con tu mirada y encontré luz,
luz cálida que me aleja del frío
y me lleva al paraíso, un lugar hermoso
donde cada día encuentro tu sonrisa,
tu amor, mi vida, toda mi alegría.

Ya no caminaré bajo las sombras
ni recorreré paisajes obscuros.
El brillo de tus ojos ahora es mi sol,
y como la más grande estrella
muestra el camino para siempre volver
a éste, nuestro lugar secreto.

Siempre seras tu, hermosa en medio
de esa sonrisa, amiga de mi caricias.
Siempre has sido tu, dulce sabor
en mis labios, la pasión de mis venas.

Y como la más grande estrella
brillarás sin fin en mi universo,
nuestro lugar secreto,
donde siempre seras mi sol.

Encontré tu mirada y simplemente
me enamoré, me olvidé del frío.
El brillo de tus ojos ahora es mi sol,
luz cálida que me lleva al paraíso
un lugar hermoso donde te regalo
mi vida y toda mi alegría.

viernes, 19 de febrero de 2016

No mentiría si dijese ahora
justamente, en este exacto momento
lo repito, aseguro que no miento
que sin ti, un minuto, se hace hora.

Al intentar acercarme a tu aliento,
tu risa es, de mi risa, fundadora
me quedé con la duda tentadora,
siempre fiel a quedarse en el intento.

Hoy, lo que la gente dice, no niego,
sellada entre tus labios simplemente
donde permanecer quiero y no puedo.

Y si amarme ya no te corre prisa
soy víctima del reloj; del minutero.
Segundos, retroceden con la brisa…
que aunque no me lo pidas, yo te espero.