He vuelto de largos viajes y trémulos vientos,
de prados verdes colonizados por la calma,
de rocas mojadas que sirvieron como asiento,
de senderos que se olvidaron su alma
y,después de mil besos en su cama,
volvieron a ser testigos del expulsar de su aliento.
Tomé licor en la copa que hacían sus curvas
y ella saltaba por mis lunares a esperar
a beber alas para volar,ahora que el día se nubla,
que no haya gota que nos deje de mirar.
He inundado tu espalda con mis versos,
he tatuado tus labios en cada rincón,
si todo lo que sueño al caer es eso,
tú serás la letra que empiece cada oración.
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