Recuerdo tu boca fundiéndose con la mía
y se me eriza la piel,
pensando en el tacto de tu mano fría
por mi cuerpo quitando el sabor a hiel
que me dejó el pasado
en el que me quedé viviendo,
quitaste las cadenas del dolor que tenía atado
y ahora cuando estás lejos siento que voy muriendo.
Eres como un regalo por el día del padre
a un hombre desesperado,
eres capaz de sacarme una sonrisa aunque todo arde
quemando la estación donde mi corazón se quedó parado.
Te regalo estas lágrimas sinceras
cuando te digo que te quiero,
mis ojos están llenos de miradas verdaderas
deseando ver tus labios y sentir que poco a poco muero.
Le quitaré las agujas al reloj,
le quitaré la luz al sol,
cumpliré tus sueños a contrarreloj
y,si algún día te vas,moriré en alcohol.
Te escribiré miles de versos,
uno por cada lágrima derramada,
quiero despertar cada mañana con tus besos
y que me digas entre sorbos de café que soy tu amada.
Quiero dibujar tu silueta bailando en el humo,
quiero matar el dolor con cada sonrisa,
quiero hacerte el amor hasta sentir que del mundo me esfumo
y saborear cada punto de tu cuerpo sin prisa,
pues tendremos tiempo para encerrarnos
y dejar que el mundo se mate,
sin más borrachera que la de amarnos
y sentir una resaca que nos deje en jaque mate.
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